jueves, 20 de julio de 2017

...y nos juntamos unos cuantos

...y nos juntamos unos cuantos,
extranjeros y extraños todos de todos,
y leímos a Cavafis, a Cernuda,
y hablamos alto y tosco,
y a Rimbaud y a Baudelaire,
y desde el respeto y el reproche,
del hijo que se siente algo abandonado,
bebimos bastante vino
y le dimos patadas a Dios.
Nos quedamos dormidos y
nos despertó el tremendo calor.
Era mediodía y habíamos olvidado todo,
o queríamos haberlo hecho
volvíamos a ser personas sin perfil aparente,
y bajamos en silencio y con algo de separación
entre nosotros, hasta el pueblo
a comer algo de pescado mirando el mar.

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