La soledad, ese tosco juguete
que no sabemos manejar, que a veces
ansiamos cuando estamos hartos
de los demás (sobre todo de nosotros mismos)
y cuando lo tenemos, nos aburre
y nos atormenta, (porque sobre todo,
es por nosotros mismos), es
una huida torpe, a ciegas.
De un lado el túnel está tapiado,
del otro un abismo al que despeñarse.
De un extremo a otro,
no tiene gran sentido precipitarse.
lunes, 7 de agosto de 2017
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario