Desnuda, aire quieto
en temblorosa intimidad.
Niño, mirada limpia
tras celosía de colores
y oscuridades de siesta.
Atisbar la tempestuosa
tranquilidad que habrá
de surcar su alma de ahora
en adelante.
domingo, 11 de octubre de 2015
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario