Sabía, o intuía,
que se le había endurecido
el rostro,
que no las entrañas.
en un mercado navideño
unas chicas cantando
en un puesto que vendía no se qué
le sonrieron
no fue capaz de mover
sus músculos,
agarrotado,
y no, no era el frío,
al menos no el de fuera
sábado, 11 de enero de 2020
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