Se me quiebra la voz
sin haber dicho nada.
Sigo caminando.
Las incesantes preguntas
se han detenido.
Sólo soy y solo estoy.
Sin más.
Un segundo y medio
sin las cargas.
Creo que he atisbado
la felicidad.
Doy la vuelta,
me esperan en la casa.
Recuperó la compostura.
Hablo de otras cosas.
domingo, 11 de octubre de 2015
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