Colérico, egoísta,
mezquino, reducido,
atemorizado, ciego.
Desangrado.
Asaltado.
Y sobre todo, cansado.
Entiendo que fuera necesario
inventar dioses,
sacrificios, rituales, salmos y letanías.
Por otro lado, abrumado,
cargado de ternura,
de compasión impotente,
de horror huero.
Gas inerte, no se si noble.
Entiendo el suicidio de los Zweig.
Entiendo el "Es suficiente" de Kant.
Pero ¿qué hacer si se carece de grandezas,
y además se es consciente de ellas?
martes, 13 de octubre de 2015
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