"De diez cabezas, nueve embisten y una piensa" - Antonio Machado
Lánzame en profundidad,
a lo largo, a lo lejos, con el peso
de las dinastías que eligieron por mi
astrologías aftosas.
No atrapé presa en la noche,
más que yo mismo,
- sueños hirvientes -
la luz es siempre una respuesta
y una pregunta,
un buril en manos insensatas.
Nosotros somos los otros también.
Encontrar la gracia en la siguiente vida,
la de dios, no la mía.
Insectos en ámbar.
Los espacios son máquinas
redentoras del hombre honesto.
Juez de fuego, siempre ronroneando
por la cabeza, con su perorata sin empuje.
No conviene abandonar ahora
cuando apenas hemos entendido
nuestras taras y el ser interior.
Confirmar, comenzar de nuevo.
Pero que venga a mi el yugo y el pesar
como salen las estrellas,
como asoma finalmente un infarto
en la laguna turbia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario