Despedida, pues
llega la partida occidental,
éxodo que es marca
de condena y estigma.
Pensar el lastre
de la existencia como un dorsal.
Una grapa en el costillar.
Toda vida es venérea
en los posos hervidos que quedan.
No hay vuelta de hoja.
Llega la persecución.
Voyeurs de la sangre
se acumulan a los lados
de la carretera.
Aplauden a atletas de cartón.
A cada cual su Sargazo.
Etiqueta segura.
Ahora salta.
viernes, 22 de enero de 2010
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