sábado, 26 de septiembre de 2009

how the wish for rain under strange neons
accentuates in the darkness
I can't comprenhend.

Surely our chemistries are faulty by design;
the work of a forgotten sage we call god.
Through the aeons, he left,
strewn in the bloodstream, unsure attempts
at the greatness of the Bard.

For those of us, deprived of chant,
the yearn is even more oppresive
just as the quiet desperation we have taken to
in our vain pursuit.

Yet, we are mercilessly strummed
by the dark pluck of our desires,
vibrating to the edge of being broken,
prone to fret and buzz with unfulfilled goals.

Why can we see the way only in the dark
and the forget it when daylight comes?
¡Qué congojita tan grande
en un corazón tan pequeño!

¿hacemos bien desobedeciendo
los nudos de nuestros pechos?

¿ganamos algo así,
sin regalar a nuestros sentidos
el festin de la vida en mil lugares?

domingo, 6 de septiembre de 2009

Retazos de una vida colonial,
alcanforada y provincial,
que se diluye como un sonido de fuente
que quedase encerrado
en el cajón de las herramientas.

Ventanas que quizás no existan,
que se diluyen en la mañana
como el sudor de un sueño lánguido.

Qué tristeza que te fueras
cuando aún no te habías presentado,
huyendo entre los rosales
y los deseos.
Como un pequeño mulo de carga,
torrado y aterido
a partes iguales,
oteando el erial un día más;
el hocico...aburrido;
las orejas...gachas.

Aguardar la muerte como
un manantial de agua fresca
en un día caluroso.

¡Lástima!

Díme, ¿qué sería de vosotros
sin una cita culta o una ración
de malditismo y heroína?

Poetillas del salón de papá y mamá.

Tan vanos reflejos de ansias
incondicionadas.

Tan jovenes y ya, por dentro,
viejos como el tiempo,
pero sin sabiduría...

¡Lástima!
Esa persona que ronca a tu lado,
¿quién dices que es?

Nada se sabe de ella realmente.

¿Acaso no se trata del viejo
misterio indescifrable?

Pause

La cala se aleja,
el camino de hierbas se deshace;
ya no se oyen pájaros ni mar.

Es necesario, pues,
abrir la oreja y dejar los nervios
para otro día

La inmortalidad es una SLA

El hombre es hoy
más inmortal que antes;
lo es al menos
en la medida en que sus emails
persisten fósiles
en los servidores;
lo es al menos
en los términos que marcan
las políticas de privacidad
y retención de datos.
Silencio fantasmal
de las cosas solas,
abandonadas por siempre