A veces, sin saber por qué
se me cruza alambre de zarza en el pecho,
se atora lo mismo de siempre,
ese nudo que no me atrevo
a decir en alto.
se me cruza alambre de zarza en el pecho,
se atora lo mismo de siempre,
ese nudo que no me atrevo
a decir en alto.
Cuanto más cerca te tengo,
y por más que nos entrelacemos las manos
en la oscuridad,
algo no termina de quedarse
ni de romperse.
ni de romperse.
Se queda ahí,
y las sombras se alargan.
No hay comentarios:
Publicar un comentario