lunes, 6 de abril de 2026

kilómetros de moquetas
desgastadas como sueños,
y salas de reuniones
donde nunca se dijeron palabras
para la posteridad.

Tanto acero y cristal sin epitafio,
desayunos de trabajo,
next steps,
action points
y hojas de gastos.

Y mientras,
miro los cipreses del jardín
al sol
y pienso:
qué perfecto memento mori.  
 

No hay comentarios: