miércoles, 27 de junio de 2018

zarinas

ellas eran zarinas,
no con túnicas blancas
como modelos modernistas
alabando las absentas
de un mundo de preguerra,
sino con vaqueros
y camisetas recortadas,
pero se besaron igualmente
apoyando sus rodillas
sobre la barandilla forjada
del paseo marítimo,
encajando bien la diferencia de edad

Porque eran zarinas estaban en otro orden
y podían hacerlo.
Olvídate de seguir el vuelo del halcón,
esto también era mirar a dios
y volverse al interior
y soltar amarras con la tiranía
de la palabra

el momento huidizo en el que mirar
tras el vulgar envoltorio
que llamamos realidad,
dejando atrás las lealtades divididas
y cultivando el silencio en nuestras
inquietudes interiores por un segundo

un vino sin ley

un vino sin ley
es necesario para lo que, si no,
sería muy poco más que contemplación
menesterosa.